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Call of Duty: Infinite Warfare reseña


Como la historia contemporánea dicta, el año no termina hasta que Activision lance un nuevo Call of Duty, y este 2016 no es la excepción con el polémico Call of Duty: Infinite Warfare. La última entrega de los chicos de Infinity Ward lleva la ciencia ficción a un plano interestelar, tirando la casa por la ventana y sin andarse con juegos (valga la redundancia). Hace tiempo que la franquicia ha tomado un rumbo futurista que se acentúa en cada lanzamiento, pero luego de Infinite Warfare podríamos estar ante la despedida de los conflictos bélicos como los conocemos, o sea, llevándose a cabo en nuestro querido planeta Tierra.

Call of Duty: Infinite Warfare comenzó con el pie izquierdo desde el momento en el que fue presentado. Y es que el tráiler que habían compartido con nosotros resultó ser uno de los videos de YouTube con más pulgares abajo (ni siquiera el tema de David Bowie “Space Oddity” fue capaz de salvarlo de semejante destino). Los jugadores no habían recibido muy bien la idea de hacía donde se estaba dirigiendo el FPS, y más teniendo en cuenta que del otro lado del charco los chicos de DICE estaban cocinando algo mucho más serio y real con su Battlefield 1, el cual está ambientado en la Primera Guerra Mundial. Sin embargo hay que decir que, una vez que dejamos de lado los prejuicios, nos encontramos con un título muy sólido que sabe brindar una buena cuota de entretenimiento y que trata de retrotraernos a otras grandes entregas como Modern Warfare o Black Ops, aunque también presenta sus carencias en algunos aspectos.

Sin dudas es la apuesta más fuerte que esta popular IP, que recauda cientos de millones de dólares con cada lanzamiento, ha realizado en sus más de 10 años que lleva en la industria. A su vez, así como han decidido ir más allá con la campaña, su multijugador no corre con el mismo grado de innovación y riesgo, manteniendo una experiencia online sobria, y que por primera vez no resalta frente al modo offline. Pero veamos lo que esta nueva aventura disponible para PlayStation 4, Xbox One, y PC tiene para ofrecernos.

Luego de que Infinity Ward desarrollara probablemente el peor CoD, no hablamos de otro más que de Ghost, el estudio ha salido al mercado con una propuesta que presenta algunas novedades que podrían sentar las bases de próximos títulos. No estamos ante una obra innovadora, rupturista, ni nada por el estilo, pero seremos testigos de nuevas implementaciones que ofrecen un poco de aire nuevo a una franquicia que lo necesita desde hace tiempo.

Empezando por la trama, hay que dejar la hipocresía de lado y sincerarnos sobre lo que realmente esperamos en cada entrega. Y es que no compramos un CoD esencialmente por su historia, como tampoco lo hacemos con Mario, por ejemplo. Activision nos ofrece un videojuego “pochoclero,” lleno de acción, adrenalina, y situaciones previsibles, al mejor estilo de las películas de Michael Bay. De todas formas es capaz de brindarle al jugador toda una serie de emociones a lo largo de su desarrollo, desde odio por el antagonista, camaradería con los que nos rodean, y hasta comicidad por parte de ETH.3n (o “Ethan”), un valioso robot que forma parte del equipo. Podríamos decir que cumple.

Como hemos detallado inicialmente, la guerra abarcará por todo nuestro sistema solar, gracias al continuo progreso tecnológico que ha llevado al hombre a colonizar planetas y sus correspondientes satélites. La constante explotación de los recursos naturales y la exponente sobrepoblación ha puesto a la humanidad en una situación límite, por lo que la solución a la que nos hemos visto obligados a considerar no fue otra que la de explorar los alrededores del sistema solar en busca de un espacio para habitar y subsistir. Bajo este nuevo contexto en el que el hombre se ha visto inmerso, fue necesaria la creación de una organización que se encargara de manejar los temas relacionados a los viajes, comercialización, y reclamo de tierras, quedando en manos entonces del United Space Alliance (UNSA).

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A partir de aquí surgen dos frentes, el Solar Associated Treaty Organization (SATO), encargado de defender al UNSA, y el Settlement Defense Front (SDF), una facción proveniente de Marte que pretende hacerse con el control de todo, liderado por el almirante marciano Salen Kotch (interpretado por Kit Harrington, conocido por su trabajo en The Game of Thrones). El protagonista del juego es el comandante Nick Reyes, quien junto con su equipo de soldados a bordo del Retribution, deberá hacer frente a la amenaza que cierne sobre los habitantes de la Tierra. De hecho, al inicio del juego ya tenemos una muestra de lo que el almirante Kotch y la SDF es capaz de hacer, matando a civiles a diestra y siniestra mediante un ataque sorpresa.

Las mecánicas del FPS de Infinity Ward se mantienen intactas, pero con la salvedad de que al llevar el conflicto bélico al espacio exterior, en donde reina la gravedad cero, tendremos nuevo equipamiento que nos ayudará a movernos más fácilmente en un ambiente tan complejo. Así que tendremos a disposición una mochila que nos impulsará por el vacío, botas antigravedad con las que podremos caminar por las paredes (al igual que hemos visto en Titanfall), y un gancho muy útil para desplazarnos rápidamente entre los varios asteroides que circundan, por ejemplo. También hay que hablar del Jackal, una nave de combate al mejor estilo Macross (aunque sin la capacidad de pasar al modo Battroid ¡jajaja!) con el que saldremos a luchar en el frío y oscuro vacío en espectaculares batallas.

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El Jackal se maneja de forma muy simple, similar a cuando combatimos en tierra, así que no te encontrarás con complejas mecánicas. Pilotear el Jackal es sin dudas una de las partes más divertidas que Infinite Warfare tiene para ofrecernos. Otra cosa que hay que destacar es que la transición de un combate en tierra a uno espacial se lleva a cabo sin pantallas de carga, lo cual hace que la experiencia sea muy dinámica.

Hemos dicho que está iteración aportaba ciertas novedades interesantes. Pues bien, ésta viene en forma de misiones secundarias que podremos realizar cuando queramos. Este es un elemento inédito en la franquicia, y debo decir que su implementación me ha gustado bastante. Se aprecia que los desarrolladores intenten aportarle algo nuevo a un título que apunta al inevitable desgaste (como bien se ha reportado en los últimos días, siendo la entrega con menos jugadores en línea y superado por Farming Simulator 17). Tampoco te esperes encontrar con misiones secundarias de esas que resultan mejores que algunas de las principales. En este sentido sus responsables apostaron por algo más conformista, sin salirse de la línea. Pero el hecho de estar al mando de una gigantesca nave cual capitán Kirk y dirigiéndonos en los más recónditos rincones del sistema solar le agrega una jugabilidad que sale de lo convencional y que podría explotarse mejor en futuros lanzamientos.

A pesar de que la historia está ubicada muchos años en el futuro, las armas no distan mucho de las que conocemos en la actualidad. Algunas de ellas presentan diseños más ostentosos, pero no andaremos disparando rayos láser como en Star Wars, aunque sí tendremos un rifle de plasma que desintegra a todos los enemigos que se nos crucen en el camino. En cuanto a las granadas, tenemos del tipo gravitatorio que envuelve a los enemigos en un reducido espacio bajo la gravedad cero, de manera que éstos quedan indefensos, mientras que también contaremos con otras en forma de araña que perseguirán al enemigo hasta aferrarse a él para luego explotar y acabar con todos los que se encuentren a su alrededor.

Ahora toca hablar sobre el multijugador, el modo de juego que ha sido la fuente principal de entretenimiento de los fans de Call of Duty. Lamentablemente hay que decir que no ha estado a la altura de lo que se esperaba, ofreciendo básicamente un reciclado de sí mismo y de otros títulos. Algunos de sus mapas carecen de un sello propio o de algo distintivo, además de limitar al jugador con zonas inaccesibles, a pesar de estar equipados con un propulsor y botas antigravedad, pero nos encontraremos con otros diseñados para la acción desenfrenada y otros con tres “carriles” que aprovechan más las habilidades como el “wallrunning.”

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Al igual que en Black Ops 3, aquí tendremos un sistema similar a lo que vimos anteriormente con Especialistas, pasando a conocerse como Combat Rigs (o módulos de combate). Son seis en total y cada uno está pensado para un estilo de juego específico, ya sea para los que gusten de los combates a corta y larga distancia, de estilo más defensivo, o para aquellos que prefieran de mayor movilidad y velocidad. Los modos de combate vienen acompañados de sus respectivos payloads y traits, los cuales proveerán de equipamiento y habilidades únicas en el campo de batalla. Por otro lado tenemos una moneda dentro del juego llamada Salvage, con la que podremos hacernos de diferentes partes y accesorios para las armas, que dicho sea de paso, están agrupadas en cuatro categorías: común, raro, legendario, y épico.

Finalmente nos toca hablar del genial modo cooperativo con zombies mediante, más específicamente llamado Zombies in Spaceland, el cual es un extra que seguramente te mantendrá varias horas pegado al mando. Inspirado en las películas de los 80s, este divertido modo nos presenta a cuatro personajes, Poindexter the Nerd, A.J. the Jock, Andre the Rapper, y Sally the Valley Girl; un grupo de jóvenes que se ven envueltos en la locura de un director de cine que los deja a merced de una horda de zombies en un parque de diversiones. Las armas que utilizaremos serán tanto originales de este modo como las que habilitaremos en el multijugador y en las misiones.

 

Call of Duty: Infinite Warfare tiene sus virtudes y carencias, pero en términos generales cumple con la función de entretenernos. Por primera vez en su historia, el juego brinda una experiencia que atrapa más por su campaña que por su multijugador, sin ser la primera lo suficientemente sólida como para destacar entre sus rivales (léase Battlefield 1 y Titanfall 2). Sin embargo guarda sus momentos épicos, de esos que quedarán grabados en la retina.

La franquicia ha dado un fuerte salto al futuro, mostrándonos una civilización que a pesar de gozar de la más avanzada tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas, está lejos de encontrar la tan anhelada paz. Mediante los avances científicos se ha llevado el arte de la guerra a una escala mucho mayor, evolucionando como un ente que se rehúsa a abandonarnos y afianzando su naturaleza adaptativa. Como una vez dijo un gran héroe: “War has changed.”

 

 Plataforma: PlayStation 4 / Xbox One / PC
 Desarrollador: Infinity Ward
 Distribuidor: Activision
 Fecha de lanzamiento: 4 de Noviembre de 2016
 Género: FPS

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Evaluación

Comentario final

Infinite Warfare tiene potencial para consolidarse como una exitosa subfranquicia, al igual que lo es Modern Warfare y Black Ops. Aunque cuenta con algunas cosas inéditas que son bienvenidas, está claro que sus desarrolladores no pretenden cambiar radicalmente la fórmula que tanto éxito les ha dado en todo este tiempo. Pero también está claro que no deben dormirse en los laureles (o más bien en el dinero), ya que son los fans quienes tienen la última palabra.

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