Videojuegos

PlayStation 4 Pro: Entre el cielo y el infierno


La industria de los videojuegos se encuentra atravesando una etapa rupturista con el anuncio de las nuevas consolas de Sony y Microsoft. Y es que por primera vez en su historia, en esta octava generación veremos la llegada de nuevas plataformas con un hardware actualizado en un lapso de tiempo más corto del que estamos acostumbrados. La movida puede llegar a ser arriesgada, y la presentación de la PlayStation 4 Pro y la confirmación de la Xbox One Scorpio han generado una división de opiniones sobre el tema, siendo para algunos una noticia bien recibida, mientras que para otros esto traerá más problemas que soluciones. Pero veamos un poco el contexto que se ha dado para lleguemos a este punto.

Básicamente, la idea por parte de estos dos gigantes es ofrecerles a los jugadores una consola que cuente con un apartado gráfico en sintonía con lo que se aprecia en las poderosas y magnánimas PC, las cuales se actualizan en menos tiempo y no cada siete años como generalmente lo hicieron las consolas. Claro que si Sony, Microsoft, o Nintendo decidieran lanzar al mercado una máquina con la misma potencia que una PC de alta gama, capaz de reproducir gráficos en 4K y a 60fps, sin dudas deberían cobrarlas a un precio al que no muchos estarían dispuestos a pagar, por lo que el negocio no sería rentable (además la máquina debería tener un tamaño considerable debido al cooler y a la fuente que se necesita para semejante rendimiento).

De todas formas, a pesar de no poder equipararse frente a los ordenadores, las compañías siempre han lanzado consolas que supieron ofrecer una excelsa calidad visual. El último ejemplo es el de PlayStation 4 y Xbox One, dos plataformas muy poderosas que en manos de buenos desarrolladores pueden producir obras como Uncharted 4: A Thief’s End, probablemente el videojuego con los gráficos más alucinantes en la actualidad. Pero tanto la PS4 como la Xbox One carecen de la potencia suficiente como para mantener un framerate estable de 30fps en títulos “AAA,” por lo que muchos caen a 25fps o menos, mientras que los ordenadores de gama media pueden llegar a los 60fps bajo la resolución 1080p con el mismo esfuerzo que requiere pestañar.

Esta notable diferencia de rendimiento hace que muchos usuarios se pasen a la PC durante la mitad del ciclo en cada generación de consolas, según detalló Andrew House, presidente de Sony Computer Entertainment Inc. (SCEI). Es por eso que desde la firma asiática han decidido virar el rumbo y tomar otro camino con el anuncio de un nuevo modelo de la PS4 que compita en una mejor posición con la PC y mantenga a los usuarios dentro del ecosistema de PlayStation. ¿Pero qué pasará con todos aquellos que han comprado la PS4 estándar? Bueno, como bien aclaró House, la PS4 Pro no viene a inaugurar una nueva generación, forma parte de la octava generación, al igual que la PS4. Simplemente se trata de una opción más actualizada. Por lo tanto, los jugadores de PS4 y PS4 Pro gozarán de los mismos juegos, sin exclusividades de por medio.

Es por este motivo que han decidido no aumentar la memoria RAM, dejándola en los 8GB que ya nos ofrece la PS4. Esto fue pensado para que no hubiera problemas de compatibilidad a la hora de desarrollar los juegos, permitiendo que todos los juegos que ya han salido puedan disfrutarse sin problemas en la versión Pro, y viceversa. Esto ha sido bastante sensato, ya que de otra manera los usuarios de PS4 podrían sentirse “discriminados” si los estudios se enfocaran en lanzar títulos para la PS4 Pro.

Ahora bien, hay una amenaza latente que podría ser un dolor de cabeza para los de Sony. Y es que Microsoft también lanzará una nueva versión de su actual plataforma, la cual es conocida como Scorpio (no sabemos si será el nombre definitivo). Esta Xbox Scorpio promete brindar un rendimiento 4.5 veces mayor a lo que ofrece la Xbox One gracias a la potencia de su GPU de 6.5 Teraflops. Estamos hablando de un número significativamente superior, no solo respecto a la Xbox One, sino también a la propia PS4 Pro, la cual contará con una potencia de 4.2 Teraflops. Como verás, Microsoft tiene pensado tirar la casa por la ventana y llegar con una plataforma que pase por encima a su rival.

A priori, esto pone en una clara desventaja a la compañía de House, dado que si Scorpio presenta un nivel de rendimiento visiblemente superior a la PS4 Pro, esto podría hacer que las compañías desarrolladoras dirijan toda su atención a la nueva máquina de los de Redmond. Esto ya ha sucedido durante la séptima generación, cuando Nintendo lanzó la exitosísima Wii, cuyo apartado gráfico era muy inferior al de PlayStation 3 y Xbox 360, lo que causó un completo abandono por parte de los estudios que preferían aprovechar las capacidades de las consolas de Sony y Microsoft. De hecho, ni siquiera ha servido de algo que la plataforma de Nintendo vendiese más de 100 millones de unidades, no hemos visto ningún título de una “third party” que valiera la pena.

Además, Sony perdería un vasto porcentaje del mercado debido a aquellos jugadores que no sean fanáticos de PlayStation y que simplemente buscan la mejor consola disponible. Si esto se llega a dar así, Sony se vería obligada a adelantar el lanzamiento de la PlayStation 5, pudiéndola lanzar al mercado en tan solo dos años. Esto llevaría a un posible agotamiento financiero por parte de los consumidores, lo que los obligaría a gastar a muchos un mínimo de $1200 en cinco años ($400 por la PS4, $400 por la PS4 Pro, y $400 por la PS5, en caso de que ésta última no cueste más). Así pintado, el panorama parece bastante sombrío, pero Sony tiene motivos para augurar otro futuro más próspero.

La PS4 Pro saldrá a la venta el 10 de noviembre de este año, mientras que la Xbox Scorpio arribará a finales de 2017. Esto le da un buen margen a la primera consola que podría aprovechar muy bien, dado que el avance gráfico será palpable y ya estará disponible para su adquisición. Por su parte, no todos querrán esperar un año entero para hacerse con la Scorpio sabiendo que pueden gozar del 4K en juegos como Final Fantasy XV de manera mucho más anticipada. Hay que tener en cuenta que el nuevo modelo de la Xbox podría valer más de $400, y más cuando nos informan que su consola será capaz de renderizar gráficos en formato Ultra HD de forma nativa (y no escalada como en la PS4 Pro). Como si fuera poco, los de Redmond no han confirmado la compatibilidad entre la Xbox One y la Scorpio, lo que podría dejar “obsoleta” a la primera en tan poco tiempo.

También es importante que, en este tiempo que tienen de ventaja, el equipo de House anuncie nuevas exclusivas para PS4/PS4 Pro que cautiven a los jugadores, manteniendo a raya la migración hacía la nueva propuesta de Microsoft.

Si Sony se equivocó al anunciar anticipadamente una nueva versión de su consola actual, habiendo desestimado (si se quiere) lo que su rival podría ofrecer, o si efectivamente intensificará su liderazgo en esta generación, lo veremos a partir del mes de noviembre. Aunque en una última entrevista el gerente de marketing de Sony ha compartido que las reservas de su próxima consola son “muy buenas. Lo que sí está claro es Sony se encuentra entre el cielo y el infierno, y los jueces que dictaminarán su destino no serán otros más que nosotros.

¿Tienes pensado hacerte con la PS4 Pro o esperarás por la Xbox Scorpio? Compártelo con nosotros.