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Samsung vende el doble de unidades del Galaxy S8 respecto al Galaxy S7


Parece ser que Samsung ha vuelto a encontrar el camino con su más reciente buque insignia. La compañía coreana siempre ha gozado de una enorme aceptación en el mercado de los smartphones, siendo el único fabricante que puede competirle seriamente a Apple. Pero luego de haber lanzado el Galaxy S3, con el cual alcanzó la friolera cifra de 60 millones de unidades vendidas en tres meses, su prestigiosa línea de teléfonos de alta gama comenzó a mostrar un signo de agotamiento, registrándose una significativa caída de 20 millones de unidades respecto a su lanzamiento más exitoso hasta la fecha.

Pero con la llegada del Galaxy S8 todo parecería indicar que la línea S recuperará esa parte del mercado que le había dado la espalda en estos últimos años. Y es que según una fuente proveniente de Samsung que habló con The Investor Korea, el teléfono habría llegado a las 10 millones de unidades en alrededor de 30 días, lo mismo que le había tomado al S3. En cuanto a sus anteriores lanzamientos, el Galaxy S6 y el Galaxy S7, el informante comentó que dichos dispositivos habían requerido de más de 70 días para alcanzar esa misma cantidad. De mantenerse el ritmo de ventas, Samsung podría llegar a comercializar 60 millones del S8 para lo que queda del año, volviéndose uno de sus productos más exitosos.

Con la disponibilidad de las reservas del móvil, el cual fue ordenado por unas 720.000 almas en tan solo siete días, poco menos del doble que el S7 en doce días, se podía vislumbrar que el teléfono sería muy bien acogido. Claro que todavía falta para determinar si ha resultado en un rotundo éxito, pero no debería haber nada que detenga abruptamente sus ventas, por lo menos en los próximos cuatro meses. En dicho período, se prevé que pueda llegar a las 60 millones de unidades.

Este gran recibimiento se debe a algunos cambios que ha sufrido la última propuesta del fabricante asiático. Comenzando por su bellísima pantalla “Infinity,” vemos un importante recorte en el marco del equipo, lo que ha permitido expandir la pantalla OLED hasta las 5.8 pulgadas en el S8 y las 6.2” en el S8+. El botón de inicio pasó a formar parte de la misma pantalla como un botón digital, mientras que el escáner de huellas fue reubicado en la parte trasera, al lado del módulo de la cámara de 12MP.

También tenemos nuevas prestaciones importantes, como su nueva inteligencia artificial, Bixby, visiblemente superior al S Voice, y su escáner de iris (aunque ya lo vimos en el infame Galaxy Note 7, que fue retirado del mercado a los pocos meses). Por otro lado, el terminal cuenta con lo último en chipsets, empleando el Snapdragon 835 o el Exynos 8895 (dependiendo del mercado), ambos de 10nm.

Mientras tanto Samsung se encuentra trabajando no solo en el Galaxy Note 8, un lanzamiento que le servirá para dejar atrás la pesadilla del Note 7 de forma oficial, sino que también ha comenzado a desarrollar lo que será el Galaxy S9.