Xenoblade Chronicles X Wii U Videojuegos

Xenoblade Chronicles X es el mejor JRPG de la historia


A muy pocos días del lanzamiento de la secuela espiritual de Xenoblade Chronicles para la Nintendo Wii, desde aquí consideramos que el nuevo juego de la franquicia Xeno comienza a ostentar el galardón conceptual de “mejor JRPG de la historia”. Quizás porque somos unos irrespetuosos que nos olvidamos muy fácilmente del pasado que ya no es y nos deslumbramos frente al presente tangible del ahora, dejando a obras maestras como Chrono Trigger, Secret of Mana, Final Fantasy 7, Xenogears, y, si me permiten, Mother 2 (EarthBound), al cuidado del personal de un geriátrico.

Algo similar lo vemos en el futbol, en donde catalogamos como “el mejor jugador de la historia” a futbolistas de 20 años por su primera conquista de la Champions, borrando todo posible vestigio remanente de leyendas que, también, ganaron cosas muy importantes (como una Copa del Mundo a los 17). Año a año se presentan nuevos candidatos para consagrarse como los “mejores de la historia”. Así somos.

También es probable que hayamos acertado en plantearnos este cuestionamiento y compartir un pensamiento generalizado sobre el tema que nos compete. De hecho, si las nuevas generaciones no logran superar a las anteriores, algo no está funcionado bien ¿cierto? Por lo tanto, esto último nos alivia un poco la conciencia que nos gobierna ante este tipo de elucubraciones. ¿Podemos decir que Xenoblade Chronicles X es el mejor JRPG de la historia?

Esta pregunta podría estar en contra de toda coherencia posible cuando vemos que el título para la Wii U ni siquiera ha salido a la venta mientras se escriben estas palabras. Pero son tres los elementos de los cuales me baso para permitirme vociferar tan abiertamente esta presunción “descabellada”.

Primero, contamos con la dirección del genio de Tetsuya Takahashi, quien fuera el director del legendario Xenogears para la primera PlayStation en 1998. Segundo, tenemos su reciente antecedente, Xenoblade Chronicles, el cual verdaderamente se ha transformado en un clásico de los videojuegos desde su primer día de vida, en base a una jugabilidad sólida apoyada por la libertad de exploración de un mundo masivo, y dirigida por una trama que nos recuerda a los viejos juegos de rol que nos mantenían atrapados por su historia y que nos dejaban boquiabiertos con sus “vuelta de tuerca” (como Xenogears, precisamente). Y tercero, Nintendo y Monolith Soft nos han deleitado con un sinfín de videos introductorios y tráilers de esta nueva aventura que retoma todo lo visto en la anterior entrega, pero que lo eleva a la décima potencia.

Takahashi continua con la idea de brindarnos un mundo extremadamente masivo y sin tiempos de carga (se ha confirmado que puedes recorrer de punta a punta el mapa sin pantallas de carga intermedias, y que tal empresa nos llevará horas en realizarlo), todo gracias a la poderosa máquina de la Wii U, dotados de una enormidad de posibilidades dentro del juego. Nintendo y Monolith nos han mostrado videos en donde vemos cómo podemos personalizar nuestro personaje seleccionando varios tipos de ojos, peinados, color de piel, 20 voces diferentes para elegir, vestimentas, y armaduras que iremos consiguiendo en el juego.

Y como si fuera poco, hace su aparición los alucinantes robots conocidos como “dolls”, los cuales no solo podremos utilizarlos para volar por los aires y personalizarlos con una vasta cantidad de partes, sino que además, los “bichos” estos se transforman en vehículos de tierra, cual Transformers. Luego tenemos otros elementos que forman un papel relevante en el gameplay, como es el caso de las relaciones y vínculos que vamos generando con los demás personajes, lo que nos abre nuevas posibilidades en el juego (algo muy bien recibido en títulos como Persona). Como dato faltante, nos queda decir que Xenoblade Chronicles X agrupa una cantidad bestial de misiones secundarias, en donde personas que tuvieron la oportunidad de jugarlo (la prensa y medios especializados en Japón) declararon que han pasado por unas 100 horas de juego y ni siquiera llegaron a presenciar todo lo que tiene para ofrecer.

Estamos en presencia de un juego que no se conforma con vender algunas copias que terminen de cerrar en verde el balance fiscal de la compañía. Quiere dejar su legado al igual que lo hicieron sus antecesores. Y con lo que nos han mostrado, sin dudas que lo van a lograr. Ni siquiera hay lugar para la diversidad de opiniones, es una cuestión física.

Sin dudas que Takahashi tiene otra mirada de la industria y del género RPG (del JRPG, si se prefiere) la cual sus compatriotas no comparten, por lo menos a partir de la anterior generación de consolas, en donde el JRPG estuvo verdaderamente en coma, a excepción de Demon´s Soul y Dark Souls (con Square Enix haciendo lo imposible por sepultar el buen nombre de Final Fantasy). Tuvieron que venir desde occidente para salvarnos con increíbles juegos de rol como Skyrim, Fallout 3, o The Witcher. Un género tan apasionante como el RPG que desde el país del Sol naciente nos han extasiado con títulos y aventuras inolvidables en consolas ahora tan lejanas como la SNES, PlayStation, y PlayStation 2, siendo ésta última la consola en donde se vieron por última vez una cuantiosa cantidad de excelsos RPGs como Final Fantasy X y XII, Dragon Quest 8, Kingdom Hearts 1 y 2, Monster Hunter, Persona 3 y 4 (y toda la serie Shin Megami Tensei), y un largo etc.

Monolith Soft hizo con la pobre y humilde Nintendo Wii, algo que Square Enix no pudo hacer con bestias tecnológicas como la Xbox 360 y la PlayStation 3 en toda la 7ma generación, teniendo en cuenta que es una de las compañías con mayor capacidad presupuestaria para llevar a cabo súper producciones o juegos “AAA”. En cambio, hemos tenido que sufrir calamidades como la trilogía de Final Fantasy XIII, que en vez de aprovechar las capacidades técnicas de las consolas y “tirar la casa por la ventana”, hemos retrocedido casi 10 años con sus mapas en forma de pasillos angostos y con una nula exploración de por medio, algo que se había hecho de forma excepcional con Final Fantasy XII.

Mencionamos esto precisamente para tener un panorama más completo de cómo llega Xenoblade a nuestras vidas (si, así de dramático), al punto de ser considerado como el mejor juego de rol de la generación pasada. Un juego que nos zamarreó y nos dijo: “Hey! Aquí vengo a ofrecerte horas y horas de diversión interminable, para que explores un mundo fantástico como nunca antes lo habías visto, con una historia épica y personajes inolvidables.” Y como si esto no hubiera sido suficiente, Nintendo redobla la apuesta con esta nueva secuela espiritual, la cual saldrá el 29 de abril en Japón, ofreciéndonos 300 horas de juego (según su director) y un mapa cinco veces mayor que el visto en Xenoblade de Wii. Ridículo.

Por todo esto, Xenoblade Chronicles X ha hecho méritos más que suficientes para que cualquiera que pretenda catalogarlo como el mejor JRPG de la historia lo pueda hacer con la tranquilidad de contar con la diosa de la cordura de su lado. Estamos a tan solo un par de días de comprobar todo lo que hemos visto a través de los videos. Videos que, en mi caso, tuve que verlos con un babero. No puedo no dejarme llevar por el sentimentalismo cuando me ofrecen este tipo de experiencias audiovisuales que no se ven todos los días en los videojuegos. Con tanta libertad. Con infinitas opciones. Tan masivo. Tan divertido.

Lo que una persona como Takahashi nos ha demostrado, es que para hacer una obra maestra no se necesitan gráficos de punta y consolas de última generación. Se requiere de pasión, amor por tu trabajo, y las ganas de prevalecer en los anales de la historia en una industria como la de los videojuegos, con tantos genios de los cuales inspirarse, brindando una experiencia que el jugador no pueda olvidar… Por lo menos hasta que aparezca una nueva realidad tangible y actual como Xenoblade Chronicles X.