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Youtuber ruso podría enfrentar varios años de prisión por jugar a Pokémon Go en la iglesia


El youtuber Ruslan Sokolovsky podría verse los próximos años de su vida encerrado en una celda por algo realmente estúpido. La joven estrella rusa de YouTube, cuyo canal cuenta con casi 300.000 suscriptores, ha infringido una ley que prohíbe la “incitación al odio o enemistad, así como la degradación de la dignidad humana,” según versa el Artículo 282 del Código Penal de la Federación Rusa. Sokolovsky ha sido detenido por dos meses, pero podría afrontar una pena mucho más severa de hasta 5 años de prisión si se lo encuentra culpable.

La cadena rusa Rossiya 24 ha advertido anteriormente que aquellos que jueguen a Pokémon Go dentro de las iglesias podrían sufrir una condena en la cárcel, lo que nos lleva a pensar que el youtuber sabía perfectamente lo que hacía y a lo que eso podría llevar. De hecho Sokolovsky es muy crítico de la iglesia ortodoxa rusa, lo que ha derivado que un vocero de dicha iglesia se refiera al trabajo del joven como “del estilo de Charlie Hebdo.”

Son varios los que están en desacuerdo con el arresto del youtuber, como es el caso del alcalde de Yekaterinburg, Yevgeny Roizman, quien ha calificado el hecho como una “desgracia,” expresando también que “no se puede arrestar a un hombre por idiotez.” La banda de punk Pussy Riot, quien también ha sufrido todo el peso de la ley del Código Penal del gigante europeo, ha expresado su descontento con el accionar de la justicia rusa.

Por otro lado, Pokemon Go es un juego mal visto por parte del ministro de Comunicaciones, Nikolai Nikiforov, quien sospecha que la aplicación de realidad aumentada de Niantic habría recibido colaboración por parte del servicio de inteligencia de los Estados Unidos.

Todavía queda por ver si Sokolovsky deberá ir a la cárcel por los cinco años que establece la pena o si la justicia determina si el vlogger ya ha tenido suficiente con los dos meses de castigo. Esperemos que el juez de turno disponga del don de la sensatez.

Vía | The Verge